Filosofia

Desde hace más de 60 años, Lapierre conjuga innovación tecnológica, estetica, perfección hasta en los más pequeños detalles, experiencia en la competición de alto nivel para proponerles a los apasionados las bicicletas más atractivas con el mejor
rendimiento posible.

 

Sea cual sea su práctica : competicion (BTT o carretera), deporte ocio, excursiones, fitness… encontrará en Lapierre la bicicleta de sus sueños, concebida y ensamblada en Francia con todas las de la ley. 

Líder de la venta de BTT en la categoría « alta gama » en el mercado francés, la marca Lapierre está conquistando al resto del mundo. 

60 años de innovacion con nuestros sistemas patentados de suspension trasera FPS y OST, verdaderos avances tecnologicos en el mundo de la BTT.

La reducción del peso de nuestras bicicletas sigue siendo el centro de nuestras investigaciones, y nuestra meta es optimizar cada grama. Aunque las bicicletas Lapierre sean unas de las más ligeras del mercado, nos negamos a tomar riesgos inutiles que comprometan las prestaciones o la fiabilidad de nuestras bicicletas.

 

Probadas por los profesionales

La calidad de nuestros cuadros de alta gama se verifica cada día por los corredores del equipo de la FDJ.fr, los pilotos del Team Lapierre Gravity Republic o Nicolas Vouilloz en persona.

 

Un departamento R&D pro activo

La sede social, ubicada en Dijon desde 1946, es más que nunca el centro neurálgico de investigación y desarrollo para todas las gamas de bicicletas de carretera y de BTT.

Un equipo de ingenieros y apasionados de la bicicleta en general se dedica a la busqueda de soluciones innovadoras y suceptibles de responder a todas las necesidades y tipos de utilización. Nuestros ingenieros participan activamente en las pruebas colaborando estrechamente con nuestros equipos y atletas.

 

Un proceso de montaje enteramente manual.

Todas las bicicletas se ensamblan en Dijon por obreros que firman las fichas de montaje. Este metodo, que se utiliza en la industria del automóvil, funciona desde hace muchos años y hace posible un control permanente de la calidad durante el proceso de montaje.